La Búsqueda

Antes de entrar en materia quiero hacer hincapié en que de lo que voy a hablaros es de esa búsqueda del BDSM que, aunque para algunos descubrirlo llegue a ser una forma de vida donde no cabe un mundo convencional, lo basaré en una especie de juego puntual e intenso pero que tiene un inicio y un final, una adquisición de roles, una puesta en escena, en una liberación de sentimientos y fantasías, hablo de esa válvula de escape, controlada, que nos permite sentirnos completos y realizados sexual, emocional y mentalmente. Hablo de ese BDSM compartido pero a la vez paralelo con el día a día que se abre espacio para completarnos y transformarnos en ese otro yo que también existe, pero que como no entra dentro de lo que se denomina normal, no se puede mostrar abiertamente. La sociedad, hoy en día un poco más abierta (por suerte), podría no entender que los humanos necesitamos evadirnos, tanto en el plano sexual como personal, y buscamos poder dar libertad a nuestros deseos ocultos y fantasías poco convencionales. Estoy convencida de que estos deseos forman parte de la gran mayoría de humanos que tienen una vida plana, por lo que no plena, pero que temen buscar porque cuando se busca se encuentra y ese hallazgo no siempre es fácil de entender y aceptar. Mejor no pensar, mejor no buscar, mejor poner barreras y candados a aquello que se nos escapa de una comprensión sencilla, mejor no descubrirse, mejor no hacer las preguntas: ¿qué necesito para sentirme plena/o?, ¿el sexo que tengo me llena?, ¿me atrae una mujer o un hombre que me domine sexual, mental o físicamente? ¿me excita el dolor? ¡¡Noo!!  Mejor… ¡dejémoslo todo como está!, no vaya a ser que obtenga alguna respuesta y quiera buscar. Encontrar respuestas nos obliga a seguir buscando porque como especie somos curiosos, necesitamos comprender y aún más arduo trabajo, una vez se comprende es necesario aceptar, reconocer y/o rechazar.

Por la experiencia que he obtenido con el tiempo, tratando con personas  ya sean grupos, parejas, o de forma individual, que han encontrado esas respuestas y han querido seguir descubriendo, puedo constatar que adentrarse en lo prácticamente desconocido y, es más, reconocer que además te gusta, asusta. Esos temores, la mayor parte, están creados por el desconocimiento de lo que realmente es el BDSM. Cuando navegas por internet puedes encontrar multitud de prácticas, básicamente enfocadas en el sado y a veces extremo. Estas prácticas, cuando no sabes cómo funciona todo, puede hacer que te asustes y con motivo y que además creas que este mundo es una especie de secta formada por depravados y locos. Discrepo absolutamente, lo cual no quiere decir que no existan seres sin sentido común, pero como los hay también en este mundo llamado “normal” en el que nos movemos a diario.

Por todo esto mi trabajo siempre ha sido hacer entender que lo primero que tienes que aceptar es que te gusta el agua y luego que sepas que puedes mojarte sólo los pies o bajar por la escalera a la piscina o saltar desde el borde, o desde plataforma de 10 metros, incluso, puedes tirarte desde un acantilado a 50m., lo básico es que sepas hacerlo, que practiques, que adquieras conocimiento, que conozcas los riesgos, que valores los mismos y que tengas suficiente valor como para lanzarte.  Pero la forma en la que entras en el agua y disfrutas de ella no quita que te guste ni disfrutes menos haciéndolo de una forma u otra.

Centrándonos en lo que yo más conozco, que es la FemDom, y una vez en el nivel de aceptación e inicio, puesto que la persona ya ha decidido querer mojarse, sigue el periplo. Ahora lo complicado es saber encontrar a quien sepa acompañar al nuevo sumiso, le enseñe, le ayude a crecer y le haga vivir lo que siente, lo que es. Y aquí es donde empiezo a subirme por las paredes porque oigo y veo definiciones y prácticas que poco o nada se ajustan a la realidad, información o desinformación que pueden causar grandes daños a la FemDom y concretamente al sumiso. Engaños y falsas promesas desvirtúan y corrompen una relación D/s (Dominación/sumisión) tal y como yo la entiendo. Existen copias falsas de FemDom que solo se llaman así porque visten látex y mantienen un látigo en las manos. Por supuesto que el estilismo es algo importante, pero las ropas y los accesorios pueden comprarse,  lo que no puede comprarse es la esencia, el sentir, el proceder desde el convencimiento, el pensamiento, eso hay que buscarlo, hay que desarrollarlo y trabajarlo. Mi tarea es, además de formar a verdaderas Amas, hacer vivir la sumisión a los sumisos y es entrar desde la mente, desde lo etéreo, desde lo que no es visual ni palpable y una vez ahí saber llevar la sesión. Una vez sabes reconocer, entender y tratar al sumiso podrás crear tu firma estética y con dinero es fácil, lo que no es sencillo es llegar hasta ahí.

Cuando un aspirante busca a una pareja para una relación o juego D/s, en cualquiera de sus roles, encuentra de todo, malo y bueno, muy malo y espectacular; pero sin ningún tipo de conocimiento o experiencia es difícil discernir qué es qué. Cuando no se conoce, cuando no se puede comparar por falta de experiencia es cuando te das de narices, y, aunque es cierto que así también se aprende, fácilmente puedes pensar que te has equivocado, que no eres lo que creías, pero lo cierto es que la equivocación ha sido la elección.

Así como antes decía que hay mucha falsedad, debo admitir y reconocer que existe muy buena información de grandes Dominantes, tanto Amos como Amas, incluso sumisos y sumisas que merecen toda mi admiración y respeto, de ellos también he aprendido y sigo aprendiendo. Mi reconocimiento y agradecimiento a todos ellos por su buena labor.

Una buena vivencia BDSM, ya sea dentro de una sesión con profesionales, en una relación de pareja estable o con amigos, no tiene nada que ver con un placer puramente físico y fugaz como es el sexo vainilla. (Se denomina sexo “vainilla”, en el vocabulario BDSM,  a las relaciones sexuales convencional o típicas). Una vivencia positiva D/s crea adicción y permite revivir el momento y sus sensaciones durante largo tiempo porque no solo recibe placer el cuerpo sino todo el ser. Por lo que a mí respecta, no voy a privar a nadie de vivir lo que yo vivo, ni de sentir este mundo de forma intensa y profunda. De hecho, cada uno da forma a su vida, no puedo pretender que alguien sienta como yo, pero sí puedo mostrarlo, crear el deseo y enseñar, por todo ello siempre que puedo pongo mi experiencia y mis conocimientos al servicio de quien lo quiera y lo merezca.

Domina Ishtar – www.dominaishtar.com

La psicología en el BDSM

Hoy os hablaré de forma introductoria sobre la psicología y el BDSM. Digo Introductoria porque es un tema en el que hay que profundizar porque es importante para los roles, para las prácticas, para saber llevar una sesión, para conocer al sumiso, para conocerse como dominante, etc. En definitiva, es necesario saber un poco de psicología para llevar un cuerpo desde la mente con equilibrio y sentido común. Nos centraremos en este artículo en la parte  dominante, realizando ejercicios de introspección.
Particularmente yo no entiendo una relación FemDom sin que exista un mínimo estudio psíquico del sumiso.
Es necesario conocer la manera que tiene de sentir, de comportarse, de pensar. Realizar preguntas como ¿qué te hace sentir ser dominado?, o ¿cómo te sientes cuando acabas una sesión? ¿Qué sientes ahora?
El estudio de los procesos mentales y de la conducta del individuo frente a lo que le rodea es lo que abarca esta ciencia.
Por lo que entenderéis que si no se entiende el porqué de un comportamiento o de un deseo podemos, los dominantes, hacer mucho mal y no me refiero al que cura como es el físico, que tampoco si no se ha pactado, sino al que queda impregnado en el ser.
Desde siempre me ha apasionado el ser humano como tal, con todos sus pros y sus contras,  con sus limitaciones, miedos, fobias, carencias, etc. El porqué de su conducta y cómo reprobar o premiar sus actos verbal o físicamente de forma justa y equilibrada es lo que hace ser grande y respetado a un dominante, sea hombre o mujer.
Por todo esto me oiréis hablar mucho, en cuanto a los dominantes se refiere, sobre el tener una sana y en equilibrio, me habéis oído hablar sobre la empatía, me oiréis hablar sobre el no practicar BDSM bajo los efectos de cualquier sustancia que merme las capacidades mentales, ni sesionar bajo los efectos de emociones negativas, sea por la causa que sea previa a la relación.
Cuando esas emociones nacen en la propia sesión es necesario saber actuar de forma correcta y controlada para no causar daños a la persona como ser humano.
El daño al ser humano no forma parte del BDSM, el causar dolor al sumiso está permitido siempre y cuando éste haya sido consensuado previamente, tanto en el tipo como en la intensidad y con la posibilidad, por la parte sumisa de  marcar su fin con una palabra de seguridad.
Entendemos pues que el daño físico o psíquico es la consecuencia de un acto reprobable realizado por un inconsciente camuflado en un rol dominante y escondido bajo unas siglas que para nada aprueba su presencia en esta comunidad. Daño y dolor son antagónicos aunque parezcan primos hermanos. Maltratador y dominante, repito, ya sea hombre o mujer, son el brazo ejecutor de una u otra cosa. Espero haberme dado a entender de forma clara.
Seguimos con el ejercicio de introspección del dominante. Para ello os dejaré varias preguntas en el aire a modo de que, si sois o tenéis tendencia dominante y ganas de entrar a formar parte de esta comunidad os estudiéis antes de dar el primer paso.
Si de las 10 cuestiones no se contesta de forma negativa a todas os aconsejo una evolución y no entrar de lleno en el BDSM como dominantes hasta que no hayáis sido capaces de aprender a dominaros a vosotros mismos.
  • 1. ¿Cuando te enojas sobremanera con alguien puedes llegar a sentir sensación de ira?
  • 2. ¿Eres capaz de calmar tus emociones negativas ante personas ajenas al motivo de tu estado?
  • 3. ¿Tienes la capacidad de sentir empatía con el rol sumiso?
  • 4. ¿Entiendes que sólo por el hecho de ser dominante un sumiso debe obedecer cualquier tipo de orden tuya?
  • 5. ¿Te enfureces cuando a una orden recibes un no o algo similar  como respuesta?
  • 6. ¿Castigarías sin más dado tu lugar de poder?
  • 7. ¿Crees que un sumiso de tu propiedad te da o daría derecho a hacer con él todo lo que se te antoje?
  • 8. ¿Cuándo piensas en una orden piensas también en cómo puede repercutir?
  • 9. ¿Crees que en alguna sesión podrías llegar a emocionarte?
  • 10. En tu vida privada y personal pierdes los papeles con suma facilidad.
Estas tres son muy importantes pero debes ser sincer@ y honest@ contigo mism@.
  • 11. ¿Para ti un dominante es incuestionable?
  • 12. ¿Crees que el poder te lo otorga tu rol solamente?
  • 13. ¿Tu autoestima crece cuando entras en tu rol?
Hablaremos de estas tres cuestiones en breve, mientras, disfrutad de vuestro psicoanálisis y preguntáos también por qué es tan importante que las respuestas a todas las preguntas sean negativas.
No dejéis de visitar el canal JuegosBDSM de Youtube donde tengo una sección llamada “La puerta de Ishtar”

Feliz verano amigos! La repesca… muy pronto.

Domina Ishtar – www.dominaishtar.com

Desmitificando el BDSM

El BDSM entendido desde el sentido más popular y en base al desconocimiento es llamado “sado”, también se conoce que son prácticas de más o menos contenido sexual. Así pues, y siempre hablando desde quien ignora el significado real y absoluto de las siglas diríamos que el BDSM es el lado extremo del sexo, con lo cual juntando los dos términos populares tendremos “sexo sádico”.

Respecto a este resumen aclaro que no es correcto pero reconozcamos que es así como popularmente se conoce.

La palabra sádico o sadismo es conocida y entendida así como la palabra sexo o sexual. Si ahora hiciésemos una encuesta en la calle sobre el conjunto de esas dos palabras “sexo sádico” todo el mundo podría hacerse una rápida imagen del concepto porque la mente asocia lo poco o mucho que sabe y añade una representación visual de lo que en algún momento ha visto o vivido y crea así la descripción. En cambio, si a las mismas personas les preguntamos por el BDSM y lo que significan las siglas apreciaríamos que existe un gran desconocimiento al respecto. Si seguimos con el estudio y presentamos, después de encuestar con las primeras dos palabras, una imagen donde se ve a una mujer (u hombre) con un látigo y a un hombre (o mujer) desnudos con las nalgas enrojecidas, y preguntamos ¿qué es esto? Rápidamente se reconocería. ¡Sí, sí, esto es! El desnudo se asocia a algo sexual y el látigo a algo sádico o al castigo.  Pues ya tenemos la bomba preparada, ahora les decimos a todos los encuestados que lo que han visto y descrito se le llama BDSM y dejamos que la bomba explote.

Pues bien, este inicio del artículo no ha sido ni más ni menos que para explicar qué es lo que ha ocurrido con el BDSM. Básicamente se ha dado a conocer como las siglas que acogen a todos estos depravados que practican sexo y sado (que nunca se recordará el acrónimo sino como “el sado”) y ahí se puede incluir, y por ende excluir, a toda esa parte de la sociedad que está mal de la cabeza. Podríamos resumirlo así mal pero así de fácil.

Gran parte de la desinformación o mala información no ha sido de nadie más que de los propios bedesemeros.  Siempre se ha querido mantener una cierto misterio, u ocultamiento hacia el resto de los mortales porque de esta forma se presentaba como algo exclusivo y elitista, una especie de secta a la que a sólo unos pocos y muy selectos se les dejaba formar parte y gracias a eso los ignorantes han ido echando porquería encima ensuciando y desvirtuando este maravilloso mundo.

Esta forma de actuar antes podía entenderse porque la represión en el tema sexual era tremenda pero hoy ya no hay excusa.

Si únicamente se hubiese mantenido ese elitismo y misterio no me importaría demasiado porque en el fondo lo misterioso es excitante (¿habéis visto la película “Eyes wide shut”?, sería un buen ejemplo)  pero lo malo es que se ha dado a entender que “todo vale en el BDSM” y eso no es, ni de lejos, así. Os hablaré de ello en el próximo artículo.

Para resumir y dejando aparcado lo excitante os diré que lo importante para formar parte de este mundo no es ser masoquista o sádico sino tener fantasías y ser libre para realizarlas bajo consenso de quienes participen en ellas. Lo básico, y debería quedar grabado a fuego,  es que el BDSM debe practicarse SIEMPRE desde una mente sana, donde el poder sólo es otorgado por otras mentes sanas y así fantasean, pactan y actúan con sentido común y respeto.

Domina Ishtar – www.dominaishtar.com