Hablando de FemDom

El conocimiento sobre la parte sumisa es lo que nos va a otorgar el verdadero poder y, así, la forma más correcta de ejecutar una primera sesión. Para ello es imprescindible hablar y ayudar a realizar el test o cuestionario y además saber interpretarlo.

Lo primordial para una buena praxis FemDom (en una primera toma de contacto) es conocer lo más rápido y de forma más certera posible al sumiso. Para ello debemos indagar en sus palabras, que nos van a transmitir deseos, fantasías, y que convertimos automáticamente en las prácticas que pueden o quieren vivir, y en miedos, que serán los límites; pero estas palabras van a estar condicionadas por barreras como la excitación, el temor, la desconfianza y es por lo que hay que investigar qué nos está diciendo y por qué.

Las barreras impuestas por la mente racional evitan que esa mente irracional sea depositada en nuestras manos y esa es la que se debería dominar. Hasta que un sumiso no sea capaz de dejar su parte más instintiva bajo nuestro poder no seremos verdaderas Amas ni él será nuestro verdadero sumiso.

Un azote puede darlo cualquiera, con más o menos acierto.

Cualquier persona, con carácter dominante y coherente, puede realizar una sesión, spank, cera, spiting, lluvia, inmovilizaciones, strap-on, etc. etc. Es sencillo… observamos alguna sesión, vestimos de forma adecuada, montamos una mazmorra o nos desplazamos a alguna, y ¡listo! Ya tenemos a una nueva Ama.

Por eso yo me pregunto, por qué no hay aún más. Sí, cada vez salen más, como en una buena temporada de setas, pero igual que las setas hay que conocerlas porque algunas pueden, dicho de forma metafórica, matar.

Existen diversas formas de entender la FemDom. No voy a decir que la correcta será la mía pero es la que me aporta absoluta satisfacción. Mi cometido es entrar en sus mentes racionales, aniquilar barreras y liberar al ser.

Una vez conseguido este cometido viene la parte fundamental que es el hacer un buen uso de esa entrega tan valiosa que ahora está en nuestro poder.

* La MENTE (siempre hablaremos de una mente sana):

Sabemos que, a grosso modo, la mente se puede dividir en dos: Racional e Irracional.  Tomando mayor importancia la parte racional, lógicamente para eso está y por ello nos llamamos humanos.

La parte racional es la que, como su nombre indica, nos hace razonar. Nos impide, por ende, ser instintivos y a su vez inconscientes. Nos ayuda a discernir de lo que está bien y a su vez está mal y por consecuencia rechaza lo que, después de valorar, no nos interesa, sea por el motivo que sea.

El razonamiento se basa en analizar aquello que conocemos o creemos conocer y acto seguido evaluar para después concluir con una decisión.

Un ejemplo sería:

Práctica del spank:

ANALIZAR: no lo he practicado pero me atrae, lo he visto en un vídeo, me han contado que se utilizan varios elementos… “éste me gusta”

EVALUAR:  pero… “deja marcas, no quiero marcas” “¿me arriesgo?” “Es mi primera vez y…”

DECISIÓN: “No, mejor en otra sesión, cuando esté seguro y conozca a la Ama” “No quiero marcas, no me arriesgo”. “Decidido, NO”.

Una persona sensata e inexperta realizaría rápidamente estos tres pasos a mi pregunta en el test sobre el spank. En su casilla marcaríamos que esa práctica es un límite y lógicamente no se realizaría.

Hasta aquí bien.

Entendemos que aquella barrera llamada miedo y desconfianza ha concluido que el deseo se torne en un rechazo.

Pero… ¿y si somos capaces de anular ese miedo y fomentamos la confianza? Ese es el paso más difícil y que, por mi experiencia, nunca se realiza.

Una FemDom, realiza el test (bueno, la que lo realiza, claro) y una vez ha marcado lo que sí y lo que no empieza su sesión.

Como he dicho, no pretendo que se piense como yo, no tengo la verdad absoluta, pero lo que sí sé es que yo poseo mentes irracionales, poseo deseos, poseo risas y llantos sinceros, poseo seres maravillosos que se entregan a mí porque confían en que aunque su cuerpo pueda salir, en ocasiones, algo perjudicados, sus mentes van a ser cada día más brillantes y libres.

La libertad de una jaula

Un pajarillo se ha postrado frente a la ventana, separados por un cristal nos miramos a los ojos, nos observamos durante un instante. Está delgado,  parece enfermo, pía pidiendo ayuda y sin pensarlo dos veces abro la ventana. Entra dando saltitos, no levanta demasiado sus patitas del suelo, no se va volando al acercarme a él, se acerca un poco más y lo cojo entre mis manos. Su intención es picarme porque teme, yo soy su salvación o su muerte. Yo soy en estos momentos lo único que tiene, lo único que puede aliviar su sufrimiento, dándole vida o acabando con ella…

Entre mis manos sostengo a un pequeño ser indefenso, un ser al que podría no unirme emocionalmente para evitar derramar una lágrima si no consigo salvarle. Podría no haber mirado por la ventana, podría no haberla abierto, podría haberlo espantado, podría haberlo hecho caer, podría no haberme involucrado tanto… Lo cierto es que ahora está comiendo en la palma de mi mano diminutas migajas de bizcocho y bebiendo el agua que sostengo en mi otra mano. Ahora es mío, más que mío, ahora depende de mí. Ahora yo soy quien decide por su vida porque en su desesperación fue a parar a mí, sin saber quién era ni qué podría hacer con él. Le observo detenidamente y  me percato de que tiene una ala dañada, no puede volar, no puede ser libre. Aunque… ¿qué es la libertad? En mis manos está su libertad ahora, una libertad representada por una jaula. Curiosa libertad… Pero ¿quién puede decir que no sea feliz ahora?. Extraña felicidad…

No debes temer a nadie ni a nada, estás protegido y no te faltará de nada mientras yo pueda cuidar de ti. Curo tus heridas a diario, abro tu jaula y te permito salir para que ejercites tu pequeña alita. Poco a poco te recuperas y cada día cantas más y mejor. Me regalas los oídos con tu canto y te lo agradezco dejándote picotear mis labios entre los que sostengo dulces trocitos de manzana, algo que te encanta. Yo sé lo que quieres, lo que necesitas, decido cuándo sales y cuando debes entrar,  decido cuándo puedes cantar regalándote la luz del día o acallarte con la oscuridad natural o provocada. De vez en cuando abro la puerta de tu cárcel de oro para que puedas volar por el piso, me gusta ver tu rápido y corto vuelo. Me gusta cuando me esperas en la puerta de tu  jaula y restas mirándome a que te cierre la puerta y así sentirte de nuevo seguro y a salvo del exterior, al que temes desde que probaste tu nueva libertad a mi lado. Seguro y a salvo en tu jaula protectora, enjaulado y feliz…

Sigue cantando pequeño gorrión, sé feliz en tu encierro pero cuando dejes de serlo vuela hacia la libertad. Siempre serás tú quien decidas… No dejes que nada ni nadie decida por ti, no dejes que te digan cómo debe ser tu libertad y dónde debes encontrarla. Hoy estás aquí, conmigo porque quieres, estás aquí agradeciéndome que yo sea quien te guie, quien te cuide, quien te castigue o te premie dándote o quitándote la luz, dejándote volar o encerrándote, estás porque quieres lo que tienes y eso te hace ser feliz. Pero si mañana decides emprender el vuelo y alejarte no voy a impedírtelo aunque me entristezca tu marcha. Temeré, si no estás preparado, por tu futuro ahí fuera donde no puedo protegerte, ni cuidarte, pero me sentiré bien al saber que no estás porque no quieres estar. Tus decisiones son las que marcan tu vida, para bien o para mal. Ayer decidiste estar en mis manos y cuidaré de ti. Siempre te agradeceré la sensación de alegría y vida que me haces sentir con tus preciosos cantos como sonrisa, con tus saltitos alegres como bailes, con tus torpes vuelos como borrachera de celebración y con esos picotazos suaves como caricias en mis labios en señal de amor.

Recuerda pequeño, una jaula puede ser tu libertad y todo un mundo un encarcelamiento con un triste final, una sentencia de muerte.  No lo olvides, nada ni nadie debe decirte dónde está tu felicidad y dónde debes encontrarla, porque nadie es dueño de tu vida mas que tú.

Domina Ishtar – www.dominaishtar.com

Desmitificando el BDSM

El BDSM entendido desde el sentido más popular y en base al desconocimiento es llamado “sado”, también se conoce que son prácticas de más o menos contenido sexual. Así pues, y siempre hablando desde quien ignora el significado real y absoluto de las siglas diríamos que el BDSM es el lado extremo del sexo, con lo cual juntando los dos términos populares tendremos “sexo sádico”.

Respecto a este resumen aclaro que no es correcto pero reconozcamos que es así como popularmente se conoce.

La palabra sádico o sadismo es conocida y entendida así como la palabra sexo o sexual. Si ahora hiciésemos una encuesta en la calle sobre el conjunto de esas dos palabras “sexo sádico” todo el mundo podría hacerse una rápida imagen del concepto porque la mente asocia lo poco o mucho que sabe y añade una representación visual de lo que en algún momento ha visto o vivido y crea así la descripción. En cambio, si a las mismas personas les preguntamos por el BDSM y lo que significan las siglas apreciaríamos que existe un gran desconocimiento al respecto. Si seguimos con el estudio y presentamos, después de encuestar con las primeras dos palabras, una imagen donde se ve a una mujer (u hombre) con un látigo y a un hombre (o mujer) desnudos con las nalgas enrojecidas, y preguntamos ¿qué es esto? Rápidamente se reconocería. ¡Sí, sí, esto es! El desnudo se asocia a algo sexual y el látigo a algo sádico o al castigo.  Pues ya tenemos la bomba preparada, ahora les decimos a todos los encuestados que lo que han visto y descrito se le llama BDSM y dejamos que la bomba explote.

Pues bien, este inicio del artículo no ha sido ni más ni menos que para explicar qué es lo que ha ocurrido con el BDSM. Básicamente se ha dado a conocer como las siglas que acogen a todos estos depravados que practican sexo y sado (que nunca se recordará el acrónimo sino como “el sado”) y ahí se puede incluir, y por ende excluir, a toda esa parte de la sociedad que está mal de la cabeza. Podríamos resumirlo así mal pero así de fácil.

Gran parte de la desinformación o mala información no ha sido de nadie más que de los propios bedesemeros.  Siempre se ha querido mantener una cierto misterio, u ocultamiento hacia el resto de los mortales porque de esta forma se presentaba como algo exclusivo y elitista, una especie de secta a la que a sólo unos pocos y muy selectos se les dejaba formar parte y gracias a eso los ignorantes han ido echando porquería encima ensuciando y desvirtuando este maravilloso mundo.

Esta forma de actuar antes podía entenderse porque la represión en el tema sexual era tremenda pero hoy ya no hay excusa.

Si únicamente se hubiese mantenido ese elitismo y misterio no me importaría demasiado porque en el fondo lo misterioso es excitante (¿habéis visto la película “Eyes wide shut”?, sería un buen ejemplo)  pero lo malo es que se ha dado a entender que “todo vale en el BDSM” y eso no es, ni de lejos, así. Os hablaré de ello en el próximo artículo.

Para resumir y dejando aparcado lo excitante os diré que lo importante para formar parte de este mundo no es ser masoquista o sádico sino tener fantasías y ser libre para realizarlas bajo consenso de quienes participen en ellas. Lo básico, y debería quedar grabado a fuego,  es que el BDSM debe practicarse SIEMPRE desde una mente sana, donde el poder sólo es otorgado por otras mentes sanas y así fantasean, pactan y actúan con sentido común y respeto.

Domina Ishtar – www.dominaishtar.com